Tratamiento

  1. Tratamiento

Los impactos del síndrome del intestino irritable (SII, en inglés IBS o Irritable Bowel Syndrome) son muy distintos, por lo que no existe un tratamiento estándar. La actual directriz describe algunos enfoques terapéuticos que el médico puede aplicar a modo de prueba.

Debido a la heterogeneidad del síndrome del intestino irritable no es posible aplicar un tratamiento estándar. Por lo tanto, al principio todos los tratamientos son de carácter probatorio Para poder tratar de forma adecuada a los pacientes con SII, debe diferenciarse entre la predominancia de estreñimiento, la predominancia de diarrea y el hábito intestinal mixto o con patrones cíclicos.

Tratamiento a base de medicamentos y enfoques medicinales alternativos

El tratamiento a base de medicamentos debe realizarse en función de los síntomas que se presentan. El éxito se evalúa con la mejora de los síntomas y la tolerancia del paciente. Si el tratamiento no resulta exitoso puede ser necesario introducir posteriormente otros medicamentos o enfoques medicinales alternativos, aunque estos últimos no deben recomendarse si no se cuenta con datos suficientes. En casos aislados pueden sopesarse tratamientos complementarios, como la acupuntura. En los niños deberían evitarse las formas de tratamiento complementarias o alternativas. Además, los niños con SII deberían recibir asistencia psicosocial complementaria siempre que sea necesario, y en casos de rechazo del tratamiento, debería incluirse la ayuda de un gastroenterólogo infantil.
En el caso de los adultos también hay que tener en cuenta la salud psíquica. Aunque no se postule ninguna coprevalencia acentuada con otras enfermedades graves del tracto gastrointestinal, es habitual que aparezcan otras enfermedades graves, como la depresión. Si existe una comorbilidad psíquica (depresión, trastorno de ansiedad) se pueden recetar antidepresivos.

  • Tratamiento a base de medicamentos del síndrome del intestino irritable

    Resumen sobre el uso del tratamiento a base de medicamentos del Síndrome del Intestino Irritable en adultos y niños

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Otros enfoques terapéuticos para pacientes con el intestino irritable

Probióticos y prebióticos

Elegir la cepa bacteriana según la sintomatología
Debido a la influencia que ejerce una flora intestinal alterada o una colonización bacteriana incorrecta en el cuadro clínico, muchos médicos recomiendan a sus pacientes la administración preparados probióticos. Distintos metaanálisis han demostrado que se observa una mejora de todos los síntomas, especialmente en relación con los dolores abdominales. No obstante, el diseño de los estudios es tan distinto que no se han podido sacar conclusiones seguras sobre las dosis y la forma de administración. Por lo tanto, pueden emplearse probióticos específicos en el tratamiento del SII, siempre y cuando la elección de la cepa se realice de acuerdo con la sintomatología que presente el paciente. Aparte de los probióticos y prebióticos, básicamente no se recomiendan otros complementos alimenticios.

Fibra alimentaria

La fibra soluble es recomendable
En caso de molestias con predominio de estreñimiento, puede emplearse la fibra alimentaria en el tratamiento. Debería utilizarse preferiblemente fibra como psilio/plantago e ispágula y la cantidad debe aumentarse hasta llegar a los 10-20 g al día. No obstante, también hay que tener en cuenta que podrían producirse efectos secundarios, como una mayor flatulencia. Es importante empezar con dosis bajas y aumentarlas gradualmente y con cuidado, según la tolerancia. Es importante que antes de comenzar con el suplemento, se estudie el consumo habitual de fibra del paciente. Parece que el suplemento de fibra como tratamiento único, no destaca demasiado, por lo que puede probarse una combinación de fibra y probióticos específicos. Con el consumo aumentado de fibra, hay que prestar atención a que la ingesta de líquidos sea suficiente.
También se puede utilizar la fibra soluble en el tratamiento de los pacientes con SII con diarrea o dolor predominante. La fibra soluble liga más agua que la no soluble y, por tanto, hacen que las heces sean homogéneas. Hay que seleccionar correctamente el tipo de fibra ingerida, porque por el contrario, la fibra no soluble puede empeorar las molestias en estos pacientes, como demuestran algunos estudios. En este sentido, aun se necesitan más datos ya que los resultados de distintos metaanálisis sobre el uso de preparados a base de fibra, han sido criticados debido a  la calidad dudosa de los estudios (heterogeneidad de los participantes, ensayos con placebo inexistentes). No obstante, parece que las fibra soluble tiende en mayor medida a mejorar la sintomatología del paciente.

Aceite de hierbabuena

Relajación del intestino
Según numerosos artículos, el aceite de hierbabuena

ejerce un efecto positivo en los síntomas de los pacientes con intestino irritable relajando la musculatura lisa del tracto intestinal. Por lo tanto, el aceite de hierbabuena debería utilizarse a modo de prueba en los pacientes con SII con molestias leves, antes de introducir una medicación.

Reducción de las grasas

Una alimentación pobre en grasa puede aportar alivio
La comida rica en grasa empeora las molestias gastrointestinales en muchos pacientes con SII, a pesar de que hasta la fecha no se haya podido confirmar científicamente ninguna relación. Sin embargo, en los pacientes con SII se ha detectado una ralentización del transporte de gases en el intestino delgado tras el consumo de lípidos y, con ello, una mayor aparición de flatulencias.

Antibióticos

Modificación de la flora intestinal con antibióticos específicos
Las nuevas estrategias terapéuticas no tienen como objetivo eliminar la flora intestinal de los pacientes con intestino irritable, sino modificarla de tal modo que contribuya a una mejora de la sintomatología. Los datos actuales indican tres motivos que respaldan la aplicación de un tratamiento con antibióticos en el SII.

a) Los antibióticos repercuten en la composición de la flora bacteriana intestinal y reducen la aparición de productos producidos por las bacterias que pueden influir negativamente en la sintomatología.
b) Los antibióticos reducen la influencia de las bacterias en la mucosa intestinal.
c) Los antibióticos modifican las bacterias y la reacción del huésped.

Un antibiótico ideal debería ser de amplio espectro, es decir, ser activo contra gram positivo y gram negativo, surtir efecto en bacterias aerobias y anaerobias, mostrar una elevada biodisponibilidad en el tracto digestivo sin efectos sistémicos, ser seguro para los niños, los adultos y las embarazadas, y ser rentable.
Los científicos han verificado una mejora considerable de los síntomas en los pacientes con SII tras el tratamiento con antibióticos. Estos resultados, han ido acompañados de una posterior prueba respiratoria del H2, donde también se identificó que tras el tratamiento con antibióticos se presentaba un valor reducido de H2 en el aire respirado. Sin embargo, estos estudios también presentan debilidades (pocos participantes, seguimiento corto, distintos puntos finales), y actualmente no es posible sacar conclusiones definitivas sobre los efectos del tratamiento con antibióticos.

Tratamientos específicos en función de los síntomas

Tratamiento de la diarrea en adultos con Síndrome del Intestino Irritable

Desde el uso de fibra alimentaria hasta el uso de medicamentos específicos
No existe una distinción en el tratamiento de la mayoría de los síntomas asociados a la diarrea y la urgencia imperativa para defecar. Entre las posibles estrategias para el tratamiento de la diarrea en pacientes con SII en la edad adulta, se encuentran la fibra alimentaria, los probióticos, la loperamida, los productos fitoterapéuticos, la colestiramina, los espasmolíticos (como la mebeverina) y, en casos aislados, también los antagonistas 5-HT3 (como el alosetrón). Por otro lado, y por la falta de evidencia, no se puede recomendar a los pacientes con intestino irritable para la mejora de la diarrea un tratamiento con racecadotril, un tratamiento con antibióticos y aloe, ni un tratamiento de la diarrea o el dolor con TCM/terapia a base de hierbas.

Tratamiento del dolor en adultos con el Síndrome del Intestino Irritable

Son recomendables los medicamentos antiespasmódicos
No debería llevarse a cabo un tratamiento del dolor con analgésicos periféricos (ASS, paracetamol, NSAR, metamizol), con antibióticos, con pregabalina/gabapentina o con aloe vera. Tampoco deberían utilizarse opioides ni agonistas de opioides o enzimas pancreáticas. Por el contrario, puede utilizarse fibra soluble, probióticos, antidepresivos tricíclicos, SSRI y productos fitoterapéuticos como medida terapéutica. En casos aislados pueden suministrarse incluso antagonistas 5-HT3 (como alosetrón). El tratamien do del dolor, debería realizarse con espasmolíticos.

Tratamiento del estreñimiento en adultos con el Síndrome del Intestino Irritable

Puede suministrarse fibra soluble y laxantes
En el tipo estreñimiento predominante (SII-C) debería probarse la fibra en forma de gelificadores solubles en agua, como las cáscaras de zaragatona (psilio). A modo de prueba, también pueden suministrarse laxantes de tipo macrogol u otros laxantes osmóticos o estimulantes. El prucalopride es una posible opción en los casos refractarios debido a la eficacia demostrada en el estreñimiento crónico. También puede utilizarse lubiprostone, un activador del canal clorhídrico, y distintos espasmolíticos teniendo en cuenta la disponibilidad del tratamiento del SII-C. Pueden probarse SSRI en caso de SII-C refractario, especialmente en presencia de dolores y/u otras comorbilidades psíquicas. A modo de prueba

también pueden emplearse probióticos y el preparado a base de plantas STW-5. Otros productos fitoterapéuticos y mezclas a base de hierbas no suelen ser eficaces para el SII-C, y por lo tanto, no deberían utilizarse. Los antibióticos no reabsorbibles (como la rifaximina o la neomicina) no deberían suministrarse a pacientes con SII-C. Debido a los resultados de estudios contradictorios, actualmente no debería utilizarse en el tratamiento la domperidona, un agonista del receptor 2 de la dopamina.

Tratamiento de la flatulencia en adultos con el Síndrome del Intestino Irritable

El tratamiento del estreñimiento y la diarrea en primer plano
Un tratamiento eficaz a base de medicamentos contra el estreñimiento o la diarrea en el paciente con SII también puede mejorar las molestias relacionadas con los gases, la distensión abdominal, el meteorismo y la flatulencia. Siguiendo esta lógica, los probióticos pueden aportar mejoría. Un tratamiento con rifaximina, un antibiótico no reabsorbible, así como con fitofármacos puede emplearse en casos refractarios a modo de prueba. Por el contrario,no deben recetarse para el tratamiento colinérgicos/parasimpaticomiméticos, enzimas pancreáticas, analgésicos, antideprisivos tricíclicos ni SSRI. A día de hoy, no hay disponibles datos sobre las sustancias antiespumantes (simeticona, dimeticona) para el tratamiento del SII, no obstante, debido a los efectos positivos ejercidos en los síntomas en estudios sobre dispepsia y enteritis aguda, se puede realizar un ensayo de tratamiento.

Tratamiento del dolor y la diarrea en niños con Síndrome del Intestino Irritable

Alivio con aceite de hierbabuena y probióticos
El aceite de hierbabuena en cápsulas puede emplearse como espasmolítico en niños y jóvenes. Igualmente, en los niños se pueden probar los probióticos, especialmente en caso de génesis postentérica del SII o diarrea predominante. La amitriptilina no debería emplearse para el tratamiento de niños y jóvenes, y también debería evitarse el uso habitual de analgésicos y espasmolíticos químicamente definidos, aunque pueden emplearse en casos excepcionales para el alivio del dolor puntual.

Tratamiento del estreñimiento y los gases en niños con Síndrome del Intestino Irritable

Puede emplearse un laxante determinado
Debería probarse el uso de macrogol para el tratamiento del estreñimiento en el SII, evitando el consumo de otros laxantes.