Siempre hemos creído que la calidad de un producto empieza por el respeto: por quienes lo eligen, por quienes lo producen y por el medio ambiente que nos rodea. Por eso, en 2016 decidimos embarcarnos en un ambicioso viaje: extender globalmente el uso de huevos procedentes de granjas de gallinas libres de jaulas, en muchos casos anticipándonos a las normativas locales y a las tendencias del mercado, con el objetivo de perseguir un estándar global de calidad y de mejora del bienestar animal.
La dieta sin gluten se considera el patrón oro y el único tratamiento eficaz para la enfermedad celíaca. Si se sigue correctamente, reduce la inflamación, favorece la sanación del intestino, minimiza el riesgo de comorbilidades asociadas tales como la pérdida de densidad ósea, la deficiencia de vitaminas y minerales, el desarrollo de otras enfermedades autoinmunitarias, la subfertilidad masculina y femenina, las complicaciones neurológicas y el riesgo de cáncer de intestino delgado.[1],[2]
El embarazo es un viaje increíble, pero para las mujeres celíacas sigue siendo un desafío pendiente. Gestionar correctamente una estricta dieta sin gluten nutricionalmente equilibrada durante el viaje a la maternidad sigue siendo una dificultad no resuelta. Las directrices actuales [1] no incluyen recomendaciones para determinar la ingesta energética apropiada para las mujeres celíacas embarazadas.