En el Centro de I+D de Dr. Schär en Trieste (Italia), hemos inaugurado una nueva planta piloto de alta tecnología. Con una inversión de aproximadamente 1,2 millones de euros, supone un importante paso más en nuestro camino hacia la innovación en el ámbito de la nutrición especial. No se trata solo de una nueva planta de producción, sino de un entorno diseñado para acercar aún más la investigación a su aplicación en el mundo real. En este sentido, podemos acelerar el desarrollo de productos mediante el uso de la inteligencia artificial, lo que hace que la transición de la fase experimental a la producción industrial sea más fluida y directa.
La planta, totalmente conectada y digitalizada, nos permite trabajar de forma diferente: la recopilación, lectura e interpretación de los datos de la maquinaria se convierte en una parte integral del proceso de desarrollo. Gracias a ello, podemos mejorar continuamente las formulaciones, reducir los tiempos de validación y garantizar unos estándares de calidad cada vez más elevados. En este contexto, la innovación tecnológica y la atención a la sostenibilidad en la producción alimentaria van, naturalmente, de la mano. El objetivo no es solo conseguir procesos más eficientes, sino también contribuir a un modelo de producción más responsable que genere valor a largo plazo.
La nueva planta piloto forma parte de un ecosistema de investigación que se ha mantenido activo en Trieste durante más de veinte años. Desde 2003, nuestro Centro de I+D cuenta con un equipo de 35 investigadores con conocimientos multidisciplinarios que abarcan desde la química alimentaria hasta la biotecnología, pasando por el estudio de la materia prima y proyectos agronómicos. Su trabajo respalda todas las fases del desarrollo de productos, desde los conceptos iniciales hasta la producción a gran escala.
«Este enfoque integrado nos permite aprovechar al máximo la amplia experiencia de nuestro equipo, trabajar en ámbitos de aplicación cada vez más complejos y ampliar progresivamente el alcance de nuestras actividades», explica Virna Cerne, directora sénior de Investigación y Desarrollo Global en el Centro de I+D de Dr. Schär. «De este modo, podemos poner nuestros conocimientos científicos y tecnológicos al servicio de las diversas necesidades nutricionales, desarrollando soluciones cada vez más específicas, eficaces y adaptadas a las necesidades reales de las personas».
A lo largo de los años, hemos evolucionado más allá de los productos sin gluten, ampliando gradualmente nuestro ámbito de actuación y desarrollando soluciones para otros tipos de necesidades específicas, como la nutrición para la enfermedad renal crónica y las dietas cetogénicas utilizadas en entornos clínicos. Este recorrido nos ha permitido sentar unas bases sólidas de experiencia y conocimientos, como así lo demuestran las 15 familias de patentes (43 patentes registradas de forma individual), y ha estado impulsado por una visión clara: combinar la calidad nutricional, la seguridad alimentaria, el sabor y la sostenibilidad, para que la nutrición especial sea cada vez más accesible y eficaz, y se integre plenamente en la vida cotidiana.