Dietoterapia FODMAP: dificultad a la hora de entenderla, encontrar información y tablas de alimentos (Incluye vídeo)

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La dietoterapia FODMAP (por sus siglas en inglés: fermentable, oligosaccharides, disaccharides, monosaccharides and polyols O azúcares fermentables) consiste en un conjunto de intervenciones dietéticas en las que, básicamente se restringen en mayor o menor grado los azúcares fermentables de la alimentación del paciente [1].

Esta dietoterapia hace referencia no solo a la primera fase (más restrictiva), sino a todo el conjunto de intervenciones, entre las que se encuentran las reintroducciones de alimentos con contenidos progresivamente más elevados en FODMAPs, siempre de forma personalizada, hasta que el paciente puede volver a llevar una alimentación convencional.

Os recomendamos ver el vídeo introductorio de la dietista-nutricionista Virginia Gómez, antes de leer el texto completo y consultar las tablas de alimentos FODMAP disponibles más abajo.

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Dificultades en la dietoterapia FODMAP – Dr Schär Institute Virginia Gómez, dietista-nutricionista

 

¿Por qué es tan complicado encontrar información y listados al respecto?

Principalmente porque al tratarse de una dietoterapia que requiere de intervenciones dietéticas totalmente personalizadas y asesoradas por un dietista-nutricionista experimentado en este tema, hace imposible una protocolización más allá de la fase restrictiva que, aun así, es difícil de protocolizar y proporcionar unas tablas.

Probablemente, las más famosas o conocidas sean estas, pero hay muchas más. El problema es que, erratas aparte, aunque algunos alimentos son clasificables sin duda como “permitidos” o “prohibidos”, hay otros cuyo consumo dependerá de:

  • La cantidad que se ingiere: por ejemplo, 40 g de arándanos se considerarían bajos en FODMAPs y serían permitidos, pero NO cantidades superiores a esa en una misma comida.
  • El estado del alimento, por regla general:
    1. Un alimento vegetal desecado, al contener menos agua y, por tanto, más concentración de azúcares, podrá consumirse en mucha menos cantidad o, directamente, quizá no pueda consumirse.
    2. Un alimento en conserva acuosa (no en aceite) suele ser mejor tolerado o se permite más cantidad ya que, al ser los azúcares fermentables hidrosolubles, parte de los que contienen pasan al líquido de conserva. Por ejemplo, las alcachofas tienen un consumo limitado a 15 g, pero si son en conserva esta cantidad aumenta hasta los 75 g.
    3. Un alimento que ha sido sometido a un proceso de fermentación en el que los FODMAPs han sido, al menos, parcialmente consumidos. Por ejemplo, legumbres como la soja o el garbanzo están permitidos en cantidades muy, muy pequeñas, sin embargo, el tempeh de soja o garbanzo puede alcanzar un consumo permitido de hasta 100 g en la fase más restrictiva al tratarse de un producto fermentado.
    *Esto cuenta con una excepción y es el chucrut, en cuya fermentación, aunque hay un consumo parcial de azúcares, se produce una mayor cantidad de FODMAPs.

Con todo lo comentado anteriormente, nos podemos hacer una idea de la problemática que supone hacer listados medianamente sencillos para pacientes que los requieran. Aun así, podemos encontrar información fiable que tenga en cuenta todo lo anterior y que es la que proporciona la australiana Monash University en su web y en su propia App.

 

¿Qué hacer como profesionales de la salud?

El mejor consejo que podría dar sería derivar al paciente, insisto, a un dietista-nutricionista especializado ya que, difícil protocolización aparte, esta es una dieta que estaría contraindicada seguirla durante mucho tiempo ya que podría reducir la diversidad de nuestra microbiota intestinal [2] y que, además, por su fase restrictiva y la gran educación nutricional que requiere supone un esfuerzo considerable al paciente y yo personalmente desaconsejaría seguirla por cuenta propia o sin la supervisión adecuada.

El motivo es, precisamente, porque seguir esta dietoterapia sin la supervisión adecuada podría acarrear ciertos déficits nutricionales especialmente ligados al consumo de frutas, verduras y legumbres como: magnesio, vitamina C o fibra.

 

  • Tablas para una alternativa sencilla y efectiva para la fase restrictiva

    (Adaptación aproximada de los listados de la Monash University)

COMIDAS Y CENAS
RACIÓN DE VERDURASConsumo libre: Acelgas, rúcula y lechugas en general (preferiblemente “brotes tiernos” y evitar partes blancas y duras), bambú, berza, kale, pepino y pepinillos en vinagre, endivias, seta ostra, espinacas, aceitunas. Estas primeras se combinar con UNA del siguiente grupo hasta la cantidad que se indicaConsumo limitado a 150 g: calabaza espagueti cocinada; pimiento, berenjenaConsumo limitado a 100 g: Pak choy, brócoli, repollo, calabacín, champiñones en lata, judías verdes, tomates.
RACIÓN PROTEICAProteína animal consumo libre: carne, pescado y huevo (no ultraprocesados)Proteína vegetal consumo libre: Tofu (excepto tofu silken); mince quorn; cacahuetes..Proteína vegetal consumo limitado a 100-125 g: tempeh de soja o garbanzo
RACIÓN RICA EN HIDRATOS DE CARBONO Consumo libre: arroz (excepto inflado), mijo, quinoa, trigo sarraceno, maíz (excepto en copos), tapioca, sorgo, teff. Patata, chirivía.Consumo limitado: avena (30-40 g); pan de espelta con masa madre (50-60 g). Hasta 70 g de zanahoria, ñame, yuca y boniato.
ALIMENTOS QUE PODEMOS INCLUIR EN INGESTAS MÁS PEQUEÑAS
FRUTASPlátano poco maduro, fresas, 20 arándanos, papaya, naranja, limón, granada, melón cantalupo, mandarina, higo chumbo, kiwi y uvas.
FRUTOS SECOS Y SEMILLASHasta 30 g de nueces de cualquier tipo o hasta 15 g de almendras o avellanas. La mayoría de pipas y semillas están permitidas
OTROSLácteos sin lactosa Bebidas y yogures vegetales (excepto soja) Infusiones (excepto manzanilla y diente de león) Levadura nutricional o de cerveza Aceites y grasas (aunque se aconseja moderación según tolerancia)

Como se ve, aunque restrictivo, es posible planificar una buena alimentación sin riesgo de carencias, incluso en personas veganas y vegetarianas [3]

Lo que sí que ya no será protocolizable de manera alguna y es totalmente inviable tan siquiera dar una información aproximada por el alto grado de personalización que requiere, son las fases posteriores en las que se pautan las reintroducciones según tolerancia y evolución de la sintomatología del paciente que, como ya se ha comentado, deberán realizarse por parte de un dietista-nutricionista especializado.

Autora

Virginia Gómez,

Dietista-Nutricionista